El son del colonialista
Letra y música: Alexis Romay
La Cuba que te gusta es la de las postales
con esos carros viejos y las catedrales,
con el Paseo del Prado a la luz del día
y, a una distancia prudencial, la policía.
Yo te dedico el son del colonialista.
Viniste a darle vida a un régimen racista.
¡Y a burlarte del mambí!
Qué privilegio el tuyo andar de turista,
que un neurocirujano sea tu taxista,
que te traten con clase y categoría
y que jamás te asusten con la policía.
Yo te dedico el son del colonialista.
Viniste a darle vida a un régimen racista.
¡Y a inventarte un pedigrí!
Tú aquí caminas como Pedro por su casa.
Esa arrogancia a mí siempre me descompasa.*
Si hay algo que te gusta es la pleitesía
con la que a ti te trata hasta la policía.
Yo te dedico el son del colonialista.
Viniste a darle vida a un régimen racista.
¡Y a vivir con frenesí!
Después de una semana, regresas a Europa.
Entraste al río, pero guardaste la ropa.
Harás tus cuentos del país de la utopía
sin mencionar jamás a —¿quién?— la policía.
Yo te dedico el son del colonialista.
Viniste a darle vida a un régimen racista.
¡Y a gozar el popurrí!
Me da vergüenza ajena toda esa ternura
con la que te refieres a la dictadura.
Te hablo de San Isidro y tú: “¡Perugorría!”
y dando palo está —por Dios— la policía.
Yo te dedico el son del colonialista.
Viniste a darle vida a un régimen racista.
¡Y a tomarte un daiquirí!
***
PS: * Al cantar dije “sobrepasa” en lugar de “descompasa”. Dejo al arbitrio de quién la cante optar por un vocablo o el otro.





















