
Vive en un árbol frondoso
ese apóstol que soñamos,
sin patria (pero sin amos),
añora desde el exilio
y sueña con un idilio:

¿Es la patria este dolor
que me despierta en la noche?
¿Es la patria este derroche
de emociones, este horror,
ese enemigo rumor
contra el prójimo, mi hermano?
La patria no es un tirano.
La patria no es un gobierno
que nos condenó al infierno
y me tildó de “gusano”…

Mira que hay palabras feas,
mas como “patria” ninguna.
Yo he tenido la fortuna
de escapar de sus mareas,
librarme de sus correas…
No importa cuán hondo cale,
la vida de un ser humano.

La patria, esa palabreja,
esa entelequia difusa
que se ha usado como excusa
en nuestra trama compleja
y aplaudir la burocracia,
para aumentar la desgracia,
y arruinar nuestro destino.
La patria es una falacia.

¿Dónde estás, Cuba, en qué parte
Dibujo uno y mil trayectos
que me llevan a encontrarte:
en la fe, en la maravilla,
en el mar, en cada orilla,
en el éter, en la hambruna,
rogándole a la fortuna

Aquel capricho de Goya
del sueño de la razón
—en esta Revolución
habrá que ponerlo al día
para la ciudadanía:
aquí se producen moscas.
***
Artista: Camila Ramírez Lobón Título: “El sueño de la revolución produce monstruos”; serie: Epizootia; año: 2021; publicada en Hypermedia Magazine

Basta ya de la apatía,
de este reinado del miedo
que nos ha impuesto su credo,
su terror, su hipocresía
y que la ciudadanía
aborrece. ¡Basta ya!
El horror terminará
y también la represión.
Porque esta Revolución
te mata en un chachachá.
***
[Ilustración: Francisco Goya].

Basta ya del ostracismo
a quién piensa diferente.
Basta de que un delincuente,
nos empuje hasta un abismo,
nos imponga su grillete.
Porque esta Revolución
te mata en un taburete.
***
[Ilustración: Francisco Goya].

de décadas de apagones,
de silencio y detenciones,
de prometernos la Luna,
el futuro, una vacuna,
de hablarnos de la virtud,
mientras cava su ataúd
Porque esta Revolución
mata al ritmo del laúd.
***
[Ilustración: Francisco Goya].

Basta ya de intolerancia,
de arrestos en pleno día
en los que la policía
muestra a diario su constancia
y es por eso que la infancia,
ante esta promesa falsa,
hoy sueña con una balsa
Porque esta Revolución
mata al ritmo de la salsa.
***
[Ilustración: Francisco Goya].

Basta ya de la injusticia,
de un mar de contradicciones
y ese mar de tiburones
que a los balseros desquicia
cuando huyen de la franquicia
de Fidel, que se prolonga
y oprime a quién se le oponga.
Algo sobra: represión.
Porque esta Revolución
mata al ritmo de la conga.
***
[Ilustración: Francisco Goya].

Basta ya del buche amargo.
Basta ya de la mentira
que contra el pueblo conspira.
Basta ya de este letargo,
cuando toda Cuba sabe
que, aunque no hay pan ni casabe,
Porque esta Revolución
mata al ritmo de la clave.
***
[Ilustración: Francisco Goya].

Basta ya de la indigencia,
contra quiénes a conciencia
no aplauden al General
que se apropió el cafetal.
Porque esta Revolución
mata al ritmo del timbal.
***
[Ilustración: Francisco Goya].

Vaya tragedia silente:
de celebrar cumpleaños
sin comida, sin corriente,
de aplaudir a un delincuente,
ay, más de una democracia,
de que el hambre nos dé al pecho.
Fortuna, ¿qué nos has hecho?
¿Quién merece esta desgracia?