Desde que me asaltó de golpe la paternidad me la paso inventando como entretener a mi hijo, sobre todo en esos instantes en que le da por romper en llanto: entonces, improviso rimas infantiles, le desgrano una décima, le recito algún soneto —de Borges a Petrarca y viceversa—, le escribo una retahíla de endecasílabos o, como pide la tradición, le canto alguna nana…
Hablando de nanas: hace poco más de un mes me llamó uno de los sospechosos habituales; cuando descolgué el teléfono aun le tarareaba a mi reyezuelo las notas finales del “Himno de Bayamo” —que en este blog he reescrito (aquí y aquí) y al que mi amigo César Reynel Aguilera también le hizo sus modificaciones (aquí y aquí)—; al comentarle a mi compinche que no le cantaba a mi hijo la letra de Perucho Figueredo, sino la de Alejandro Frómeta, me contestó: «Sí, pero es que la letra de Frómeta es para sustituir al himno, no a las nanas». Solté una carcajada y cambié el tema.
Ah, ¿pero no conocen la canción de Alejandro Frómeta? Pues eso hay que remediarlo de inmediato. Ya ese ser entrañable y generoso que es Raúl Ciro me había avisado de la existencia de “Himnana”, el híbrido de himno y nana que Frómeta tuvo la delicadeza de recrear, pero el audio de aquel video casero —al menos en mi computadora— no se dejaba querer. Ahora Frómeta volvió a hacer de las suyas, acompañándose de Ivette Falcón y Boris Larramendi, en el violoncello y la guitarra, respectivamente.
Antes de conocer de la existencia de esta versión de Frómeta, había escrito en este blog: «De la misma manera en que, a fuerza de desencajar en su contexto histórico, dejaran de cantarse las cuatro estrofas finales del himno nacional cubano, a ratos pienso que éste pide un reajuste que lo acerque a nuestros días. Yo querría un himno que no llamara al gratuito (esto es, muy costoso) desperdicio de vidas, que no excluyera a tal o cual grupo por su ideología, raza, tendencia religiosa o sexual… Un himno con salero —grato contrasentido—; un texto que deseche el “vosotros”, voz que quedara en desuso en la isla desde tiempos inmemoriales». Mi deseo fue concedido.
Hoy, que es Día de Reyes, he aquí mi regalo a los asiduos de Belascoaín y Neptuno. Himno o nana, ya los lectores decidirán en qué nicho ponerlo:















Muy bueno. Qué lindo regalo de Reyes Magos.
Gracias Ale.
Volao!
Que cosa tan linda, Alex, muchas gracias,
Mama
Que lindo!!!
Maravilloso!!! Gracias mil…
Gracias a todos por la buena acogida de nuestro humilde trabajo. Un abrazo.
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