En Cuba, la dinastía que gobierna en su palacio quiere que el ciberespacio donde la ciudadanía se enfrenta a su tiranía no caiga en fase viral a insultar al General, a su Estado de terror, a su cuerpo represor, o al del cuerpo de tamal.
*** Nota bene: Desde el 30 de noviembre de 2020, he publicado a diario en Belascoaín y Neptuno.
Quien publique texto, nota, reportaje, editorial… que critique al General que racionó la compota y con sus huestes azota a la población inquieta, acabará en la cuneta o irá a parar a prisión, porque esa Revolución es la muerte en bicicleta.
*** Nota bene: Desde el 30 de noviembre de 2020, he publicado a diario en Belascoaín y Neptuno.
A quien haga un comentario en alguna red social en contra del General, su régimen carcelario o nuestro vino tan agrio (no importa si es nuestro vino), el régimen asesino le va a imponer la prisión, porque esa Revolución es letal cual torbellino.
*** Nota bene: Desde el 30 de noviembre de 2020, he publicado a diario en Belascoaín y Neptuno.
Hablemos del contenido patético de esa ley que aterra a todo el batey por órdenes del Partido de la furia y del sonido. ¡Hablemos del patetismo! Pioneros: el comunismo ya no oculta su careta. El castrismo es la carreta que nos condujo al abismo.
*** Nota bene: Desde el 30 de noviembre de 2020, he publicado a diario en Belascoaín y Neptuno.
“Me gusta”, en redes sociales, deja un mensaje potente. O eso piensa el delincuente, y piensan sus generales, sus matones, sus fiscales que habrá que penalizar, reprimir y castigar toda interacción virtual que critique al mayoral que nos ha hundido en el mar.
*** Nota bene: Desde el 30 de noviembre de 2020, he publicado a diario en Belascoaín y Neptuno.
Les dejo esta entrevista que me hizo Jorge de Armas y publica Hypermedia, en donde hablo de «Diversionismo ideológico» —esta columna semanal— y exploro mi obsesión con Cuba, las décimas y otros dolores y placeres crónicos.
El castrismo —ese terror— propone una nueva ley para asustar a la grey que reprime el dictador (el del cuerpo represor). Hablo de una ley injusta. El régimen al que asusta lo que el pueblo piensa y siente va a meter presa a la gente tan solo por un “me gusta”.
*** Nota bene: Desde el 30 de noviembre de 2020, he publicado a diario en Belascoaín y Neptuno.
Se vende el dolor profundo de un país que no ha podido deshacerse del Partido sanguinario y tremebundo que ha convertido su mundo en un horror infinito. Se vende también un mito. (Viene con su pesadilla). Se vende la otra mejilla de un pueblo que está marchito.
*** Nota bene: Desde el 30 de noviembre de 2020, he publicado a diario en Belascoaín y Neptuno.
Se vende un padre engañado por un régimen macabro. Y se vende un descalabro. Se vende un bombillo usado. Se venden un pan quemado, la efigie de un dictador y un reloj despertador que despierte a una nación, porque esa «Revolución» es el reino del terror.
*** Nota bene: Desde el 30 de noviembre de 2020, he publicado a diario en Belascoaín y Neptuno.
Se vende un carburador de una moto ya inservible. Y se vende el combustible que mendigó el dictador (el del cuerpo represor) de viaje por Venezuela. Se vende un barco, y su estela de polución está en venta. Se vende una Cenicienta, y hasta se vende una abuela.
*** Nota bene: Desde el 30 de noviembre de 2020, he publicado a diario en Belascoaín y Neptuno.
Se vende una bicicleta que pedalea al vacío. Se vende el dolor de un tío. Se vende el pan de una nieta. Y se vende la receta para hacer una utopía: una mentira por día —tantas veces repetida contra la patria y la vida— y el bastón de un policía.
*** Nota bene: Desde el 30 de noviembre de 2020, he publicado a diario en Belascoaín y Neptuno.
Se vende una enciclopedia y se vende un diccionario. Para un pueblo presidiario se vende —y bien— la tragedia. Se vende un libro de Heredia, que le cantó al desterrado. ¿Se vende el terror de Estado o es gratis la aberración que aterra a nuestra nación? Se vende un hierro oxidado.
*** Nota bene: Desde el 30 de noviembre de 2020, he publicado a diario en Belascoaín y Neptuno.
Se vende un turno en la cola para comprar cualquier cosa. Se vende una mariposa y se vende una amapola. Quien quiera dar pie con bola que compre: se vende un sueño. Se vende un bote pequeño (con dos remos y una vela). Se venden una novela y el dolor de un lugareño.
*** Nota bene: Desde el 30 de noviembre de 2020, he publicado a diario en Belascoaín y Neptuno.
Se vende un país en ruinas. Se vende una isla al garete, con maraca y taburete. Se venden unas bocinas, un frasco de vitaminas, un par de zapatos rotos. Se vende un álbum de fotos, un concierto sin preludio y hasta un acto de repudio y otro sinfín de alborotos.
*** Nota bene: Desde el 30 de noviembre de 2020, he publicado a diario en Belascoaín y Neptuno.
En el oprobio y la afrenta en que está el pueblo sumido —por órdenes del Partido, esa maquinaria cruenta que a fines de los cincuenta trajo su afán de matar—, no se puede prosperar. Basta ya de represión. Es más letal que un ciclón esa junta militar.
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Compatriota: Te invito a que recuperes la palabra “compatriota”. Y a que escribas tu propio himno. Aquí va el mío, a manera de coda. Con un abrazo:
Himno nacional cubano, con las variaciones de rigor Música: Perucho Figueredo Letra y arreglos: Alexis Romay
Basta de secuestrar a la gente. Pensar no ha de ser delito en nuestra tierra. Basta ya de esos gritos de guerra. Basta ya, que queremos vivir. Basta de reprimir: reprimir envilece a diario a la nación cubana. Di que “no”. Ven y salva el mañana, que vivir dignamente es vivir.
*** Nota bene: Desde el 30 de noviembre de 2020, he publicado a diario en Belascoaín y Neptuno.