Reproduzco una carta abierta de Arnoldo Tauler.
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CARTA ABIERTA A LA COMUNIDAD HUMANA
Miami, septiembre de 2008
John McCain, Senador de los EE.UU. y candidato presidencial
Barack Obama, Senador de los EE.UU. y candidato presidencial
Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas
Philippe Kirsch, presidente de la Corte Penal Internacional
Jakob Kellenberger, Presidente de Cruz Roja Internacional
Carlos M. Gutiérrez, Secretario de Comercio
Mel Martinez, Senador U. S.
Ileana Ros-Lehtinen, U. S. Miembro del Congreso
Lincoln Díaz Balart, U. S. Miembro del Congreso
José Miguel Vivanco, Director, Human Rights Watch
Cubanos y organizaciones cubanas en el exilio
La democracia amante de los pueblos
Y todos los demás.
El pueblo de Cuba, ahora más que nunca, se está muriendo de hambre.
Su líder, quien disfruta de toda comodidad personal, ha rechazado la ayuda externa empleando el pretexto de la soberanía nacional, que en realidad esconde su vanidoso egocentrismo.
Como resultado de ello, el pueblo de Cuba ha sido condenado al exterminio masivo.
Su gobierno merece ser condenado por genocidio y por crimen de lesa humanidad.
El crimen, que se enumera en el Estatuto de Roma y la Corte Penal Internacional, es el siguiente:
Asesinatos en masa, la imposición intencional de condiciones
(supresión de acceso a los alimentos y la medicina) que están
destinadas a destruir una parte de cualquier población.
El genocidio o asesinatos en masa es un delito en virtud del derecho internacional.
La Asamblea General de las Naciones Unidas, en su Resolución 96 (I) de 1946, define este delito como: “una negación del derecho de existencia de grupos humanos enteros”.
La resolución 260 A (III) fue ratificada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su Convención sobre la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, que entró en vigor en 1951. El sentido de la misma confirma los Estatutos de Roma y su definición de crímenes de lesa humanidad.
El proyecto de resolución de las Naciones Unidas determina medios de castigo para esos crímenes. La humanidad no puede permanecer impasible ante estos hechos incalificables que claman por un castigo.
Cualquier medio que la comunidad internacional pueda emplear para detener y castigar estos delitos será bien acogida.
Arnoldo Tauler
e-mail: tauler@bellsouth.net
http://www.barlet.com/tauler/index.asp
Por favor distribuir ampliamente este mensaje.