Hágase la luz

Para conmemorar el primer aniversario de la muerte de Orlando Zapata Tamayo, anoche hicimos una vigilia frente a la Misión de Cuba ante la ONU que consistió en darle un baño de luz a la fachada del edificio de aquel régimen de sombras.

Antes de proyectar nuestras linternas contra el muro sordo, cuando los funcionarios de la dictadura comenzaban a percatarse de nuestra presencia, mientras las cámaras instaladas en la pared tomaban nota de nuestro santo y seña y dentro del recinto quienes se ocupaban de apretar la tecla para iniciar la grabación se escondían de la luz intentando cerrar las persianas, un cantor recitó el Salmo 133, que ensalza la fraternidad:

Canción de las subidas. De David.

¡Oh, qué bueno, qué dulce
habitar los hermanos todos juntos!

Como un ungüento fino en la cabeza,
que baja por la barba,
que baja por la barba de Aarón,
hasta la orla de sus vestiduras.

Como el rocío del Hermón que baja
por las alturas de Sión;
allí Yahvé la bendición dispensa,
la vida para siempre.

Y entonces se hizo la luz.

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A un año de su muerte: ¡Zapata vive!

Diseño: Geandy Pavón.

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Propuesta para la Cuba del futuro

Diseño: Rolando Pulido.

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Errata (en El País)

¿Ya la encontraste?

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La cita del día

“(…) las criaturas más autosuficientes e incapaces que han existido nunca: nosotros, los políticos”.
Fidel Castro, dictador

Pronunciada el martes, 15 de febrero de 2011, en reunión con intelectuales cubanos. (Está hablando ahora mismo, a las 7:15 p.m.; aquí el enlace).

A ratos, la cámara recorre la audiencia y de veras da vergüenza ajena ver a un grupo de intelectuales —que les dicen— escuchar a este decrépito señor, víctima de incontinencia verbal —y quizá la otra también— dar la lata sin tener nada que decir. No entiendo cómo el respetable no estalla en una carcajada grupal. Imaginaba que entre la guataconería y el miedo está la respuesta. Pero es triste constatarlo…

Esta charla es el prólogo a la antología del bostezo. Su público quedará eternizado en los infinitos archivos de la adulación cubana.

***
H/T: Café fuerte.

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De cómo deben presentar a Barnet en las universidades de EE. UU.

Bienvenido, invertebrado.
¿Ya te sientes a tus anchas?
Tú, que arrugas, mas no planchas.
Títere descerebrado,
escritor domesticado
sin el don de la palabra:
tu verso mata, no labra,
y tu lengua sibilina
sirve en horas de oficina
a aquella trama macabra.

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Miguel Barnet en CUNY (video)

Sin más preámbulo, les presento el video de la charla de Miguel Barnet en el Bildner Center, cortesía —que agradezco— de Armando López. 

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El Hombre Nuevo en el Exilio Horizontal

Habituado a la audiencia cautiva —por el muro de agua y por la represión imperante— que le regala el régimen cubano, Miguel Barnet tuvo a bien invitar a algunos incondicionales que moran en el área neoyorquina para que —en la más feliz de las circunstancias— hicieran bulto en su reciente charla en el Graduate Center del City University of New York o —en el peor de los casos— intervinieran con algún comentario favorable al autor o la dictadura que lo aúpa. 

Como dije antes: hay gente para todo. La ocasión se la pintaron calva a un señor que se presentó como Tomasito —me dicen que es el “Tomasito La Goyesca” que aparece en las memorias de Reinaldo Arenas—. Pues bien, después de mi intervención y para culminar la noche, Tomasito pidió la palabra y, luego de definirse como un “mal aprendiz de Barnet” dijo que la revolución —el término es suyo— podía haber cometido muchos errores, pero que —y esto que sigue es literal— «los negros que están presos en Cuba, no están presos por [ser] negros, sino por su pensamiento ideológico». Y concluyó diciendo que el día que metieran preso a alguien en Cuba por ser negro, entonces él condenaría al gobierno de la isla. 

El poeta Arístides Falcón respondió, también desde la audiencia, que es precisamente a los negros a quienes detienen los policías en Cuba y que el motivo del acoso es el color de la piel. Pero antes de que el debate pudiera continuar, el moderador dio por terminada la charla. Entonces nos dispersamos: los castristas, a la adulación; los demócratas, a comentar el papelazo. 

Esto fue, en realidad, lo mejor de la noche: descubrir como el Hombre Nuevo ha transmutado en representante del Exilio Horizontal. (El término lo acuñó mi amigo Enrisco). Pero el Hombre Nuevo que soñó el sanguinario argentino es torpe dentro y fuera de la isla. De tal suerte, pudimos presenciar al abanderado de aquella dictadura que, intentando justificarla, terminó acusándola —sin querer— en su alegato.

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La vida irreal: tribulaciones de Barnet en la Gran Manzana

Tengo varios amigos que no pudieron asistir, pese a su interés, a la presentación de Miguel Barnet en el Bildner Center del Graduate Center of City University of New York. A mí ya me habían confirmado mi espacio, pero, a finales de la semana pasada, los organizadores les informaron a varios interesados que el evento estaba a cupo total. Muchos se privaron de venir ante la negativa. A Geandy Pavón —que se aventuró, a pesar de ella—, lo hicieron esperar a la entrada del salón de conferencias unos minutos. Yo, entretanto, le guardaba una de la docena de sillas vacías que engalanaban el recinto. Poco después de iniciada la charla, le permitieron cruzar el umbral. Hablaba Mauricio Font, director del Bildner Center, haciendo las veces de presentador ante la ausencia de José Manuel Prieto.

Luego de las palabras de rigor del anfitrión, Barnet tomó el podio y, con éste, la primera decisión de la noche: anunció que aunque había escrito un texto para la ocasión, prefería no aburrir a la audiencia con el mismo. Acto seguido, optó por aburrirnos “en vivo” y se puso a improvisar.

El síndrome de este-micrófono-es-mío les ha hecho mucho daño a los intelectuales orgánicos del régimen. No tienen idea de cuándo parar. Barnet habló durante una hora y quince minutos, quizá un poco más. ¿De qué? Con esfuerzo, recuerdo que hizo una cronología de sus libros, trató de involucrar a cuanto rostro reconoció en el público —«¡Muchacho, qué tú haces aquí?»; «por allí veo a la cantante Cucú Diamantes»; «éste que me filma fue mi primer editor», etc.— y divagó a montones sobre Fernando Ortiz, Lydia Cabrera, La vida real —el libro que había congregado a la audiencia—, y enfatizó hasta la saciedad su papel como Etnólogo Heredero (de Ortiz) y Antropólogo en Jefe.

Y por fin llegó el momento en el que, supuestamente, se abriría el foro a la curiosidad del público. Y Font tomó el micrófono una vez más y monopolizó el intercambio, haciendo “preguntas cómodas” que Barnet respondía cómodamente. Esto fue otra media hora en la que el presidente de la UNEAC intentó congraciarse con el respetable, haciendo chistecitos banales y declarándose negro, a pesar de sus «cuatro abuelos catalanes».

Ya era obvio que el moderador hacía todo lo posible por controlar el flujo y el contenido de lo que se le preguntaría a su invitado. Su labor era pavimentar el camino. Y la cumplió bien. Mientras pudo. Cuando quedaban unos escasos veinte minutos, las manos empezaron a levantarse. Y no le quedó más remedio. El dique se había roto.

La primera pregunta fue de corte académico. A partir de ahí se sucedieron otras más cercanas a la arena política. Todo esto, vale aclarar, transcurrió sin gritos ni insultos. Sin embargo, el maestro de ceremonias —el mismo que en una carta de respuesta a la que habíamos enviado protestando por la presencia de Barnet se escudó en la libertad de expresión para justificar su visita—, repitió a todos los que levantaron la mano que evitaran hablar de política, que estábamos allí para hablar de literatura y de cultura, ignorando a sabiendas que quien se sentaba a su lado dicta política cultural en la isla.

Hay video. Quien lo filmó me dijo que lo publicará mañana mismo. Por tanto, no voy a transcribir las preguntas ni los balbuceos de respuesta (no tan) rápida con los que Barnet intentó salirnos al paso. Pero quiero destacar dos momentos: cuando le tocó el turno a Geandy Pavón —que hizo una pregunta tan brillante como los haces de luz que conforman el rostro de Orlando Zapata Tamayo en su performance “Némesis”—, dado el cariz político del tema, Font le dio la oportunidad a Barnet de no contestar, oferta que no hizo cuando la naturaleza de las preguntas no era diametralmente opuesta al régimen. El visitante, ni corto ni perezoso, se acogió a la Quinta Enmienda.

Acto seguido, aunque ya casi caía el telón, por fin, me colé por el hueco de la aguja. Tampoco transcribo lo que dije (ya se verá en el video). Pero sí señalo un elemento llamativo: me sorprendió la inmadurez política y la absoluta falta de práctica del intelectual orgánico —tomo a Barnet como referente— en el campo del debate. Acostumbrado como está a preguntas fáciles, cuando escucha algo que se sale del guión, se encoleriza, opta por el histrionismo —«mi conciencia está tranquila, yo no tomo meprobamato»—, da el puñetazo en la mesa y termina gritando una consigna. Esto, repito, es Miguel Barnet, un señor que, supuestamente, ha de tener el don de la palabra.

El escriba oficial hizo su papel ante el representante de la Misión de Cuba ante la ONU, que, si no me equivoco, estaba en mi misma fila, a unas sillas de distancia. Y salió del local con las orejas rojas. Lo vimos de nuevo —y esto es puramente casual— en los bajos del edificio, mientras sus acompañantes —que hay gente para todo— intentaban parar un taxi. Nadie dijo nada. Ya todo estaba dicho.

¿El saldo de la noche? Tal vez el folclórico visitante aprendió que donde se cultiva la libertad de expresión —incluso si se trata de “territorio enemigo”— pueden haber representantes de ideologías opuestas bajo un mismo techo sin que esto degenere en los actos de repudio que él tanto apoya en la isla. Y a lo mejor hasta se enteró de que la vida real no es como él se la imagina.

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La ciber policía en Cuba

La ciber policía en Cuba, de Coral Negro en Vimeo.

H/T: Penúltimos días.

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El eco de Stalin

Lejos de La Habana
Lejos de ti
Lejos…
El emperador de los Tártaros
recibe de Marco Polo
la descripción de las ciudades
que visita
No puedo hacer lo mismo
con mi madre
El cónsul cubano de Barcelona
me niega la entrada al país
por mis Ideas
y no es (léase despacio)
adversario de Platón.

Arsenio Rodríguez Quintana
(del libro Síndrome de Ulises. Barcelona: Editorial Linkgua, 2006).

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Lista (abreviada) de anhelos cubanos

Que para entrar o salir
de esa Cuba tan sufrida
el permiso de salida
no te tengan que exigir.
¿Qué más se puede pedir?
Libertad de credo y prensa,
más comida en la despensa,
libertad de movimiento…
¡que se muera el esperpento!
en este año que comienza.

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Dialéctica del hombre decente

Hace poco más de una quincena, producto de haber consumido una sobredosis de las rimas satíricas que publico en este blog, el actor Alberto Maceo —cuya excelente interpretación de la «Dialéctica del guapo«, de Pedro Luis Ferrer supera las 90 mil visitas en Youtube— me pasó una nota pidiéndome que le escribiera algo similar —una suerte de contrapartida a las décimas de Ferrer—, pero que hiciera hincapié en la cuestión gay y dejara a un lado la guapería.

Mientras le contestaba que no tenía tiempo y que el tema a tratar era un poco delicado y demás excusas que a nadie importan, salió la primera décima. Iba en el tren rumbo al trabajo. Las otras seis décimas cayeron entre el martes y el jueves de esa semana, en el viaje de ida o de vuelta, con Nueva Jersey como telón de fondo.

Ahora que Alberto tuvo oportunidad de inventarse el personaje y recrearlo frente a la cámara, sin más preámbulo, los dejo con la “Dialéctica del hombre decente”:

Dialéctica del hombre decente

Cuando presentan a un negro
—sin fobia, pero sin filia—
dicen que es «de la familia»
(por más que lo niegue el suegro).
Yo de veras que me alegro
si le dan la bienvenida,
lo invitan a una comida,
lo aceptan en un banquete,
sin formar lío ni brete…
Le deseo larga vida.

Conmigo suele la cosa
ser un poco complicada.
Sin que yo haya dicho nada,
ya me encasquetan la rosa
o me llaman «mariposa».
Por mucho que me reviente,
no les sigo la corriente
ni les respondo el insulto.
Si quien me presenta es culto
dirá que yo soy «decente».

La «decencia» justifica
mi «condición», mi «defecto».
Pero si así soy perfecto,
¿para qué usted se complica?
Si no le gusta la rica
sexualidad tan diversa
en la que la isla está inmersa,
no pido que sienta orgullo.
Ocúpese de lo suyo.
No se siga haciendo el persa.

No me diga que no sabe
que en esta Cuba sexista,
tan machista-leninista,
cualquiera lleva la clave,
cualquiera come casabe,
cualquiera hace una tortilla,
cualquiera pierde la silla,
cualquiera es primo de Angulo…
Responda, sin disimulo:
¿por qué es que usted me encasilla?

No me ponga en ese nicho.
Nunca es buena una etiqueta.
Lo respeto y me respeta,
que lo mío no es capricho.
No repita lo que han dicho
lenguas tan intolerantes.
¿De dónde son los cantantes
que destruyen nuestro acervo
con la homofobia en el verbo
y se quedan tan campantes?

Si ha querido la fortuna
que me apasione un mulato,
dicen que si no soy pato,
sé donde está la laguna.
Si me inspiro con la luna,
si tengo un don para el arte,
piensan que es que soy de Marte.
Esa actitud provinciana
se la encuentra aquí en La Habana,
¡se la encuentra en cualquier parte!

No me tire a un calabozo
a morir como un traidor.
¿Por qué le causa pavor
que me enamore de un mozo?
No sufra con lo que gozo.
Si, a su entender, desafino,
siga usted por su camino.
No forme tanto alboroto.
No me arregle. No estoy roto.
¡Presénteme a su vecino!

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Comunicado de prensa de Porno Para Ricardo

COMUNICADO DE PRENSA de PORNO PARA RICARDO
La Habana, 27 de noviembre 2010.

Los integrantes de Porno Para Ricardo fueron detenidos ayer viernes, cuando viajaran rumbo a casa de Silvio Benítez (presidente del Partido Liberal de la República de Cuba) en Punta Brava, para ir a dejar parte de los instrumentos que utilizarían para el concierto “Yo amo a mi CDR”. Este concierto estaba previsto para dar inicio a la gira del mismo nombre.

Ciro Díaz (guitarrista), Hebert González (bajista) y el fotógrafo Claudio Fuentes fueron llevados a la 5ta. estación de Playa y Gorki Águila (cantante) y William Retureta fueron llevados a la estación de Siboney. Todos fueron esposados y conducidos en patrullas, hasta las estaciones de policía, donde se les acusó de “portar instrumentos de dudosa procedencia”.

Diez horas más tarde los soltaron.

El concierto previsto para esta noche a las 7 de la noche será cancelado puesto que los instrumentos y el equipo de sonido no podrán ser transportados y corren el riesgo de ser decomisados por las autoridades. Gorki Águila ha reportado el acoso de una patrulla que lo sigue a todos lados desde el anuncio del concierto.

El día de hoy, sábado 27 de noviembre, Gorki ha sido citado por las autoridades en las Oficinas de Migración y Extranjería; aun se desconocen los motivos, pero se teme que la citación esté relacionada con la invitación que el grupo ha recibido para asistir a Los Ángeles California, a un evento cultural que contara con la presencia del líder polaco Lech Walesa y de Patty Smith.

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Villa Marista en plata

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