La sombra de Padilla

A medio siglo del triste suceso, les dejo esta lectura coral de la legendaria confesión del poeta cubano Heberto Padilla —en la cual, en 1971, luego de un mes detenido por la Seguridad del Estado, se acusó a sí mismo y a sus amigos de contrarrevolucionarios— . La confesión será transmitida en las redes sociales durante todo el día y la noche. Seis instituciones en Estados Unidos y Europa presentan el proyecto (que también pueden ver en este enlace de Youtube): @theshowroomlondon@kuenstlerhausbethanien, @asuherberger@pamm@franklinfurnace@atriskartists.

Veinte intelectuales cubanos de la isla y de la diáspora participaron en el proyecto “La sombra de Padilla”, dirigido por la artista cubanoamericana Coco Fusco.

Leyendo la confesión de César López, durante el mea culpa de Heberto Padilla

Me tocó la confesión de César López. Hay un momento, casi al final, en el que dice: “yo no soy muy coherente“. Leer ese texto —con mi hijo, que estaba en la habitación a petición mía, pues yo quería aprovechar la lección de historia— me provocó un malestar físico.

Cuando reflexionaba al respecto, solo podía pensar en lo que habrían sentido los implicados en el Caso Padilla durante estas confesiones kafkianas. Y cómo tuvieron que vivir con eso el resto de sus días.

Avatar de Desconocido

About Alexis Romay

Pienso, luego escribo, luego traduzco, luego existo.
Esta entrada fue publicada en Artes visuales, Censura, Cuba, Exilio, Insilio, Libros, Música, Prensa, Represión, Séptimo arte, Teatro y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

7 Responses to La sombra de Padilla

  1. Avatar de dovalpage dovalpage dice:

    Wow, lo voy a ver en YouTube.

    Me gusta

  2. Avatar de dovalpage dovalpage dice:

    Estoy mirándolo. ¿Y todo eso pasó así? Qué barbaridad. No habría podido escribirse algo más distópico!!

    Me gusta

  3. Pingback: Fe de erratas (VII) | Belascoaín y Neptuno

  4. Pingback: Aquella «empresa estatal socialista competente» (II) | Belascoaín y Neptuno

  5. Pingback: Cuba, las salchichas y las croquetas (III) | Belascoaín y Neptuno

  6. Pingback: Memento mori (V) | Belascoaín y Neptuno

  7. Pingback: Yo acuso (con perdón de Émile Zola) (II) | Belascoaín y Neptuno

Comenta, que es gratis