Espejismo

Calle Belascoaín, circa 1050

A mi madre, que me dio el pie forzado (y tantas cosas más)

Tan cercana y tan lejana

—como una nube que pasa—, 

la memoria de mi casa

—y mi casa fue La Habana, 

esa entelequia cubana,

vagula, blandula, triste—, 

se revela, se resiste

a ser mera fantasía. 

Es una triste ironía

que ese país ya no existe. 

Acerca de Alexis Romay

Pienso, luego escribo.
Esta entrada fue publicada en Cuba, Exilio, Insilio, Una décima (a)parte. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Espejismo

  1. Vicky Romay dijo:

    Siempre estara en mi memoria cuando salia con mi padre los domingos todos elegantemente vestidos, la cortesia y respeto en tiendas y restaurantes, era chica pero sentia satisfaccion de todo eso que se ha perdido.

    Me gusta

  2. Pingback: Mi madre recuerda la república | Belascoaín y Neptuno

Comenta, que es gratis

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s