El Comandante y el Compañero

Hace unos meses, en una cena en casa de unos amigos entrañables, traje a colación ese acto de justicia poética que es “El Comandante” —canción de Gorki Águila y su banda Porno para Ricardo, y una de mis candidatas a la hora de sustituir el anacrónico y patriotero Himno Nacional de Cuba—. Mientras compartía tragos y chistes con varios coterráneos disfrutaba con una mezcla de orgullo y sadismo las caras de quienes me miraban no con poca incredulidad al escuchar mis alusiones a la letra de la ya famosa canción.

Antes de pasar al plato fuerte y no conforme con mi insistente y desafinada cita de la canción, pregunté si tenían a mano un aparato para conectar mi iPod; así podrían comprobar por sí mismos la jocosidad de la letra, la audacia de los músicos y lo divertido y catártico de la canción. De la nada, salió el artefacto. Y Porno Para Ricardo sonó en la noche de Nueva York.
Una de las invitadas se pasó los casi cuatro minutos de la canción con una cara más apropiada para momentos de alarma nuclear que para cuando se abre esa válvula de escape que es la banda de punk rock habanera. Semanas más tarde, di con ella en una presentación de libros. Con toda la amabilidad del mundo, me hizo explícito su escándalo ante mi falta de tacto y aludió a la pobre anfitriona de la casa, a quien «se le querían salir los ojos de sus órbitas».
En días recientes, Jorge Ferrer—en su análisis del problema que es Gorki— apuntó: «El “Vámo a despingar al delegado” o el “No coma tanta pinga, comandante” escapan de cualquier discurso público que haya conocido la dictadura en cincuenta años». En cierta medida, estas locuciones escapan de cualquier discurso público que haya conocido también su exilio. De ahí la incomodidad que la canción desató durante la mentada cena. Por su parte, Enrique del Risco dice de Gorki que: «por su naturaleza controversial, algunos le niegan la condición de cantante y otros hasta su pertenencia al orden de los vertebrados».
En respuesta al puritanismo que corroe la vida pública cubana y porque sé de la importancia de esta canción que no sólo tutea al poder —aunque, curiosamente, lo trata de “usted” en el texto—, sino que echa por tierra cualquier vestigio de respeto ante un adversario infinitamente mucho más poderoso, me he permitido escribir una adaptación de “El Comandante”, apta para cardiacos. Dicha adaptación traduce el contenido original de la letra, con una salvedad: me tomé la libertad de actualizar el rango del aludido, que por estos días ya no va de Comandante. Sin más —dedicándola a los aguerridos integrantes de Porno Para Ricardo—, los dejo con mi versión de “El Compañero”.

Letra original: Gorki Águila
Adaptación mojigata: Alexis Romay

El Compañero
desea que doble el lomo
sin pagarme un salario valedero.
El Compañero
quiere yo lo aclame
después de delirar cual vertedero.
¡No, Compañero!
No engulla usted ese falo, Compañero.
No engulla tanto falo, Compañero.
No engulla tanto falo, Compañero.
Si quiere que sea obrero
tiene que pagar primero.
No engulla tanto falo, Compañero.
No engulla tanto falo, Compañero.
No engulla tanto falo, Compañero.
Usted es un tirano
y el pueblo está harto ( y encuero).
No engulla tanto falo, Compañero.
El Compañero
inventa unos comicios
para elegirlo a él (o a su heredero).
El Compañero
quiere que vaya y vote,
total, para no hacer lo que yo quiero.
¡No, Compañero!
No engulla usted ese falo, Compañero.
No engulla tanto falo, Compañero.
No engulla tanto falo, Compañero.
¿Quiere un voto sincero?
¡Póngame un barco velero!
No engulla tanto falo, Compañero.
No engulla tanto falo, Compañero.
No engulla tanto falo, Compañero.
Usted y sus hermanos,
¡pájaros de mal agüero!
No engulla tanto falo, Compañero.

No, no engulla tanto falo.
No, no, ¡Compañero!
No, no engulla tanto falo.
No, no, ¡Compañero!
No, no engulla tanto falo.
No, no, ¡Compañero!
(Repetir).
___
Imagen: © Porno Para Ricardo.

Acerca de Alexis Romay

Pienso, luego escribo.
Esta entrada fue publicada en Censura, Cuba, Exilio, Insilio, Música, Represión y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a El Comandante y el Compañero

  1. Eufrates del Valle dijo:

    Fisna version.

    Perp, en este caso estimado Bustro (y tu sabes que no soy amigo de las malas palabras) pero en este caso, hay que cantar la cancion con su texto original.

  2. Constancio Baraguá ( alias Cuco) dijo:

    Como bien dices Bustro, la connotación de fondo de esa letra solo la podemos comprender, los que para desgracia nuestra, tuvimos que “jamarnos” al Comandante y los que aún se lo están “disparando”.
    A ti nadamás se te ocurre sonar eso en una fiesta “fina”!!!…

  3. Anonymous dijo:

    Ni siquiera esa versión “suavizada”
    podría oírse en un teatro o televisión en Cuba, sabes lo que más aprecio aquí; poder burlarse de todo y todos, sin censura…

    Saludos
    F.C.

  4. Anonymous dijo:

    Por favor enviar a Luis Carbonell
    N

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