
En mi cuaderno de notas
—que rescata del olvido
lo soñado y lo vivido
aquellas tardes remotas
de carriolas y pelotas,
de ilusiones y utopía,
de una ciudad que fue mía,
de versos que no escribí,
de recitar a Martí—
vive mi abuela María.

En mi cuaderno de notas
—que rescata del olvido
lo soñado y lo vivido
aquellas tardes remotas
de carriolas y pelotas,
de ilusiones y utopía,
de una ciudad que fue mía,
de versos que no escribí,
de recitar a Martí—
vive mi abuela María.
Esto si es un regalo a mi memoria Gracias hijo, por un poema tan lleno de amor!!!
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Linda tu abuelita. Seguro que era muy cariñosa. Tiene una expresión muy dulce…¡y tú luces muy pillo!
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