Carta abierta a la Biblioteca Pública de Nueva York

3 de junio de 2012

Dr. Anthony W. Marx
Presidente y Director Ejecutivo
New York Public Library
(Biblioteca Pública de Nueva York)

Estimado señor Marx:

El pasado martes 29 de mayo, Mariela Castro —jefa de la entidad gubernamental cubana Centro de Educación Sexual (CENESEX) e hija del dictador de Cuba, Raúl Castro— fue acogida por la Biblioteca de Nueva York para un programa publicitado como una “conversación” con Rea Carey, directora del Grupo Nacional de Trabajo Nacional Gay y Lésbico. Durante días, el sitio web de la Biblioteca anunció el programa en el edificio Stephen A. Schwarzman de la 5a. Avenida y calle 42 con la siguiente nota: “Sobre la base de orden de llegada: El cupo es limitado y será por orden de llegada”.

Algunos de los aquí firmantes revisábamos regularmente la página web de la Biblioteca sobre el programa. Inesperadamente en o alrededor del 25 de mayo, justo antes del fin de semana largo de “Memorial Day” que precedía al evento del martes, vimos que se había publicado repentinamente la siguiente nota: “La inscripción para este evento se ha cerrado. Todas las plazas disponibles se han llenado. Los asistentes deberán mostrar una identificación con foto a su llegada al evento para confirmar su inscripción”. Todavía no hemos encontrado a nadie entre nuestros amigos y contactos que haya visto un aviso de RSVP en la página y haya podido registrarse.

La mañana del evento, Jason Baumann, coordinador de Colecciones LGBT de la Biblioteca y organizador del programa, le dijo a la directora de una organización de derechos humanos con sede en Nueva Jersey que era imposible hacer disponible un solo asiento para cualquier persona de su grupo porque la sala estaba reservada a plena capacidad debido a “enorme interés”. Cuando se le preguntó cómo se había determinado esto, ya que se había anunciado un programa abierto por orden de llegada, ofreció una respuesta poco clara y pasó a decir que el cambio de RSVP con una identificación con foto en la puerta había sido “a petición del Departamento de Estado (de EE.UU.) por razones de seguridad”. El Departamento de Estado luego confirmó que no se había hecho tal solicitud.

La noche del programa, algunos de nosotros fuimos a la biblioteca con la esperanza de que hubiera cancelaciones u otras eventualidades que nos permitieran asistir. Pero hombres que parecían ser agentes cubanos de seguridad comprobaban las identificaciones y se vieron corroborando nombres con otra lista, no permitiéndose la entrada a nadie fuera de la supuesta lista RSVP. Sin embargo, el local estaba muy lejos de estar lleno, lo que era obvio por el número de personas que entraban y más tarde salieron, más se confirmó posteriormente por personas que asistieron así como en informes noticiosos en televisión.

Las personas a las que se les permitió la entrada (supuestamente estaban en la lista) eran conocidos o evidentes partidarios del régimen cubano; algunos comentaron en voz alta que habían recibido invitaciones de entidades del gobierno cubano y la “embajada” cubana en Washington. Los periodistas que asistieron reportaron que algunos de los asistentes se identificaron como parte del Movimiento de Solidaridad con Cuba.

El público al que se le permitió la entrada fue efusivamente —y todo indica que exclusivamente— simpatizante con la Sra. Castro; sólo una persona hizo una pregunta ligeramente provocativa. Esto es incongruente con el hecho de que una conocida partidaria y representante de un régimen totalitario dirigido por su padre y tío se presentaba en medio de una numerosa comunidad de ascendencia cubana que aborrece a dicho régimen.

Todo lo anterior conduce a una fuerte sospecha de que la asistencia fue manejada deliberadamente para llenar el local con partidarios del régimen cubano y evitar la participación de disidentes que harían preguntas directas u ofrecieran puntos de vista críticos. Fomenta nuestras inquietudes el que se le negara la entrada a los periodistas de las estaciones gubernamentales Radio y TV Martí así como de la cadena de televisión hispana Univisión. Dichas entidades no tienen oficinas o corresponsales en Cuba, por lo que pueden hacer una cobertura crítica sin temor a perder privilegios o acreditación y así lo hacen. De ellos también se podría esperar preguntas “indeseadas”.

Los abajo firmantes, todos residentes de Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut y todos menos uno ciudadanos de Estados Unidos, habíamos independientemente planeado asistir al programa y se nos negó la oportunidad. Sólo descubrimos nuestra experiencia compartida al comunicarnos después del evento, por lo que probablemente más personas como nosotros, cubanoamericanos opuestos a la dictadura cubana, enfrentaron los mismos obstáculos.

Estamos muy preocupados por las prácticas excepcionales que se llevaron a cabo sin previo aviso y transparencia que impidieron nuestro acceso a un programa de la Biblioteca. Debido a que sólo hemos recibido explicaciones vagas, contradictorias e incongruentes, instamos a su institución a investigar de manera rápida y exhaustiva cómo se manejó la admisión al evento y luego dar una aclaración detallada.

La Sra. Castro y los miembros de su régimen acostumbran a censurar y reprimir a la disidencia, de hecho, dichas prácticas están consagradas en la Constitución y las leyes de Cuba. Pero sería atroz si la dictadura cubana hubiera efectivamente logrado exportar sus tácticas represivas a este país con la colaboración de cualquier persona de su respetable institución. En nuestra democracia, como todos sabemos, restringir o impedir el acceso a un lugar público a cualquier individuo o grupo por razones políticas, ideológicas, étnicas, o por cualquier otra razón selectiva no es sólo moralmente censurable, sino también inconstitucional. Confiamos en que la Biblioteca no toleraría y mucho menos ayudaría con semejante cosa.

La misión de la Biblioteca es “inspirar el aprendizaje constante, impulsar el conocimiento, y fortalecer nuestras comunidades”. Debido a que valoramos especialmente lo que esto significa en nuestro país libre y grandioso, hacemos pública esta carta.

Su respuesta a esta carta será muy apreciada. Por favor cuente con nuestra mejor disposición para proporcionar cualquier información adicional que pueda necesitar para llegar al fondo de lo ocurrido.

Atentamente,

Iván Acosta, dramaturgo/director de cine
Nueva York, Nueva York

Ada Baisre, M.D., neuropatóloga
Nueva York, Nueva York

Rosa Carbonell, diseñadora de interiores
Greenwich, Connecticut

Manuel Castedo, arquitecto
Nueva York, Nueva York

Vivian Chaunu
Greenwich, Connecticut

Enrique del Risco, Ph.D., escritor/profesor universitario
West New York, Nueva Jersey

Paquito D’Rivera, artista/compositor/autor
North Bergen, Nueva Jersey

Alicia Dumois Morrissey
Union City, Nueva Jersey

Pablo Echaniz, ingeniero civil
Nueva York, Nueva York

Arístides Falcón-Paradi, Ph.D., profesor universitario
Nueva York, Nueva York

Juan García, gerente de operaciones financieras
Nueva York, Nueva York

Manny Machín, asistente en operaciones financieras
North Bergen, Nueva Jersey

Marta Menor
Bayside, Nueva York

Luis Carlos Montalván, autor/veterano de guerra
Nueva York, Nueva York

Jorge Moya, director creativo
Nueva York, Nueva York

Geandy Pavón, artista visual
Guttenberg, Nueva Jersey

Carmen Peláez, escritora/actriz
Brooklyn, Nueva York

María Pérez, ejecutiva farmacéutica
Guttenberg, Nueva Jersey

Rolando Pulido, artista
Rego Park, Nueva York

María E. Restoy, ingeniera
Nueva York, Nueva York

Alexis Romay, escritor/editor
Montclair, Nueva Jersey

Arcadio Ruiz Castellano, artista/diseñador gráfico
Nueva York, Nueva York

Adolfo Vázquez, coreógrafo
Nueva York, Nueva York

Con copia a:

Honorable Andrew M. Cuomo,
Gobernador de Nueva York

Honorable Chris Christie
Gobernador de Nueva Jersey

Honorable Dannel P. Malloy
Gobernador de Connecticut

Honorable Michael Bloomberg,
Alcalde de la ciudad de Nueva York
Miembro Ex Oficio de la Junta Administrativa de New York Public Library

Peter M. Brennan
Subsecretario Adjunto Interino para América Central y el Caribe
Departamento de Estado de los Estados Unidos

Jason Baumann
Coordinador de Colección LGBT
New York Public Library

Rea Carey
Directora, Grupo Nacional de Trabajo Gay y Lésbico

Acerca de Alexis Romay

Pienso, luego escribo.
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