«Escriben los generales.Escriben los presidentes
—¡que son dos!—. ¿Los disidentes?
¡Qué bonitos soportales!
¡Qué sabrosos carnavales!
¿De qué hablaba? ¡De escritura!
¡Viva la literatura!
Hay doctores literatos.
¡Hay escritores mulatos!
¡Y hay ministro de cultura!».
—¡que son dos!—. ¿Los disidentes?
¡Qué bonitos soportales!
¡Qué sabrosos carnavales!
¿De qué hablaba? ¡De escritura!
¡Viva la literatura!
Hay doctores literatos.
¡Hay escritores mulatos!
¡Y hay ministro de cultura!».





¿Y para qué nos sirve ese ministro?
Para nada que no sea darse él su propio pisto.
Saludos
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Tienes una capacidad especial para decir mucho con poco, en ese Ministerio todo se mueve menos el interés real por el desarrollo sociocultural del país. Pero siga el carnaval, los de adentro se divierten y nada pasa.
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