La saga de Alpidio Alonso, el mano suelta (I)

El Ministro Manotazo

—te recuerda que es poeta 

y te tira una galleta 

mientras te joroba el brazo;

entre zarpazo y zarpazo,

te dice que es editor;

silenciarte es su labor; 

cita a Martí con el puño

y el vice le pone el cuño—,

sueña con ser boxeador. 

Avatar de Desconocido

About Alexis Romay

Pienso, luego escribo, luego traduzco, luego existo.
Esta entrada fue publicada en Ciclo de décimas, Cuba, Insilio, Prensa, Represión, Una décima (a)parte y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.