Jorge I. Domínguez López comenta La apertura cubana

Diario de Cuba ha publicado una generosa reseña de Jorge Ignacio Domínguez López sobre mi más reciente novela: La apertura cubana. Para continuar la lectura del texto, he aquí el enlace.

tautologiaEl 22 de octubre de 1862 se jugó en La Habana la partida de ajedrez más singular que se haya librado en la Isla. De un lado del tablero, con los ojos vendados y las piezas blancas, estaba el genio ajedrecístico más grande del siglo XIX, el norteamericano Paul Morphy. Del otro lado estaba un joven esclavo negro, el cubano José María Sicre, con las piezas negras.

Paul Morphy era el jugador más famoso del mundo. Sureño de New Orleans, tras servir brevemente en los ejércitos de la Confederación, había burlado el bloqueo para huir del caos de su patria rumbo a Cuba. No lo sabía aún, pero su largo viaje terminaría en el caos de la locura.

José María Sicre, sin libros ni maestros, había aprendido los secretos del ajedrez observando jugar a su amo, el campeón cubano Félix Sicre. Morphy ganó la partida, como ganó todas durante aquella visita habanera, pero Sicre sería recordado por la excelente defensa francesa que ensayó aquella noche ante el sureño afrancesado.

Morphy, me imagino, jugaría aquella partida defendiendo un pasado que ahora probaba ser efímero: el Sur esclavista y su reinado del ajedrez estaban en el ocaso. José María la habrá jugado soñando con una gloria de alfiles y peones que le deparara un futuro distinto al prefijado por su mundo.

La partida de Morphy y Sicre puede ser vista como una metáfora del amor por ajedrez, los meandros de la injusticia, la ceguera voluntaria, la violencia que divide a un país, el exilio, la larga y complicada relación entre Cuba y los Estados Unidos, el deseo de reinvención personal, la eterna posibilidad de hallar un terreno común…

En esos poderes evocadores del ajedrez pensaba mientras leía La apertura cubana, la novela de Alexis Romay. Su Apertura es también una partida de ajedrez a ciegas. Y es una reflexión dolorosa y aguda —valga la “redundancia”— sobre la historia reciente de Cuba, sobre el precio que ciertas fronteras imponen, y sobre el precio cierto que se paga al imponer fronteras.

***
[Continúa la lectura aquí].

[Foto e imagen de portada: Geandy Pavón].

Acerca de Alexis Romay

Pienso, luego escribo.
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