Instrucciones para leer la prensa cubana

20121002-102904.jpg

Traigo buenas noticias para quienes sufran de insomnio. El periódico oficialista cubano Juventud Rebelde —que debería llamarse Senectud Dócil— publicó extensa y soporífera entrevista con Yuniasky Crespo, la flamante presidenta de la Unión de Jóvenes Comunistas. El texto está lleno de tópicos que no vale la pena comentar y, cual cotorra enjaulada, repite la línea discursiva del régimen de la isla. Bueno, estoy siendo injusto al juzgar la totalidad del texto basándome en los primeros veinte párrafos del mismo. No exagero. Ahí paré la lectura. No lo terminé producto del cariño que siento por mi hígado. Espero que los lectores me comprendan.

Hay dos detalles, sin embargo, que merecen cuando menos una nota. El primero aparece en voz de la entrevistada, en el séptimo párrafo. Crespo nos remite a su temprana vocación pedagógica. Dice que durante su infancia, les daba clases a unos muñecos y hasta a su perra en un cuarto apartado de la casa. «Tenía libros y una regla que de vez en cuando servía para regañar». En esta declaración, cuyo objetivo es apuntar a una infancia idílica, está contenida la convicción revolucionaria de que la letra con sangre entra. Si una niña siente la necesidad de usar un fuete para castigar a sus juguetes y a la pobre Laika durante una lección, y si esa niña —que nació casi veinte años después de la llegada al poder de la dinastía Castro— es un producto de la revolución que enarbola, ¿dónde aprendió esa violencia desmesurada?

El otro gazapo aparece en la combinación del pie de foto con la imagen que describe, que muestra a un grupo de jóvenes, blancos, mulatos y negros… ¡todo mezclado! El fotógrafo pone en primera plana, en el centro, a un adolescente negro con un yeso en la mano derecha. El pie de foto: «Hay que seguir explicando las bondades de la Revolución, para que se comprenda que podemos correr el riesgo de perderla si no la cuidamos». Para los lectores cubanos que viven en la isla y, por tanto, no tienen manera humana de comprobar en la vida real esas supuestas bondades —de ahí que haya que «seguir explicando» en qué consisten—, el uniforme estudiantil del muchacho en la esquina derecha y el antebrazo enyesado del centro de atención les recuerdan que los cacareados logros son, en ese orden, la salud pública y la educación.

Al margen de que el ex ministro de cultura declarara hace unos días que «en los cubanos no hay un solo chiste que aluda a la Revolución», recuerdo uno que todavía debe circular por esos lares que cuenta que en Cuba hay dos periódicos: uno te da la noticia y el otro te la explica. De ahí se desprende que el Granma da la noticia y el Juventud Rebelde la explica. Pero no explica el pie de foto el mísero estado de la medicina, el vuelo en picado de la enseñanza, la depauperación tangible en ambos sectores. Ni falta que hace. Ese deterioro sistémico y masivo está a la vista de todos.

Acerca de Alexis Romay

Pienso, luego escribo.
Esta entrada fue publicada en Cuba, Educación, Insilio, Represión y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Instrucciones para leer la prensa cubana

  1. Divina esta entrada!!! Gracias

Comenta, que es gratis

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s