
Pienso en esa invitación
que un buen día me llegó
por las redes. Me pilló
de sorpresa. ¡Qué emoción!
Era un llamado a la acción
—de quien me había insultado,
quien defendía al Estado
(¡al estado de terror!)
del régimen represor—
sin haberse disculpado.
***
Nota bene: Desde el 30 de noviembre de 2020, he publicado a diario en Belascoaín y Neptuno.
Posdata: 14ymedio publicó las siete décimas de “Otro himno del desterrado” en Diversionismo ideológico, mi columna semanal.




