Las malas lenguas revelan
que Carlitos Valenciaga
ya lo que diga o lo que haga
no importa, porque lo velan…
y en el entierro se cuelan
el culo del comandante,
su intestino altisonante
y el futuro incandescente…
Se le acabó la corriente
al robot intolerante.
que Carlitos Valenciaga
ya lo que diga o lo que haga
no importa, porque lo velan…
y en el entierro se cuelan
el culo del comandante,
su intestino altisonante
y el futuro incandescente…
Se le acabó la corriente
al robot intolerante.
***
Y dice Tirofijo:
Carlitos no tiene don
por si solo, siempre fue
un infeliz “corre y ve”
y sin ninguna opinión.
Para cualquier ocasión
útil a los del poder.
Nunca dudaba en correr
y muchas botas lustraba.
En su cara se notaba
que lo estaban al joder.





