Décima apocalíptica

¿Y qué piensa Castro, el Viejo,
ese dictador inmundo,
del rumor del fin del mundo?
Querrá librar el pellejo
y hasta sacar un conejo
—tan infame y tan campante
con su onda de nigromante—
de su sombrero vacío.
¿Y qué pide el caserío?
¡Que se muera el Comandante!

Acerca de Alexis Romay

Pienso, luego escribo.
Esta entrada fue publicada en El Innombrable, La muerte de Narciso, Una décima (a)parte y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Comenta, que es gratis

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s