
Acabo de recibir en mi correo un enlace a este perfecto ejemplo de cómo jugar con la cadena sin meterse con el mono.

Acabo de recibir en mi correo un enlace a este perfecto ejemplo de cómo jugar con la cadena sin meterse con el mono.
El #212 de la calle Belascoaín, esquina a Neptuno, fue mi última residencia en Cuba, de donde me fugué en 1999. En vista de que perdí ese espacio en el mundo real, me lo he apropiado en el éter nuestro que está en todas partes.
Aquí se comenta lo leve en tono grave, lo grave, en tono leve y se (di)versifica (y hasta se musicaliza) el monotema. Tópicos típicos: Cuba, literatura y otras dolencias crónicas. En resumen: desvaríos y divertimentos de Alexis Romay.
(Advertencia: English spoken here).
Ay, qué monito tan cute…pero no veo el ejemplo…
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¿Debe haber un enlace a otro lugar? Perdón, qué burra soy con estas cosas….
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¡Muy bueno! Pues yo si he visto al ‘mono’, a lo lejos (aunque cada vez un poco más lejos, aún presente) al otro extremo de la cadena…
De todas formas me han gustado los meneos a la cadena que le ha dado Leonardo Padura. Creo que si todos allá halasen de la cadena en la misma dirección, el ‘mono’ y hasta el ‘monito’ podrían perder la cabeza.
Saludos Te (¡Todavía no he visto tu libro en las librerías de mi ciudad!)
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