Oda al hambre vieja

Ay, pasteles de guayaba,
que se pegaban al cielo
de la boca y con recelo
de ustedes me alimentaba
cuando el hambre me asaltaba
en el medio de la vía
y huyendo a la policía
los compraba en bolsa negra,
mi estómago no se alegra,
¡se retuerce todavía!
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About Alexis Romay

Pienso, luego escribo, luego traduzco, luego existo.
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4 Responses to Oda al hambre vieja

  1. Avatar de Desconocido laura dice:

    jajajajja,que bueno!!

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  2. Avatar de Desconocido Anonymous dice:

    Muy jocoso…

    Saludos F.C.

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  3. Avatar de Desconocido Teresa Dovalpage dice:

    ¡Buenísimo! ¡Me dio hambre otra vez! Aunque sean socatos, que me zumben un pastelito de guayaba en esta dirección suroesteña. Yo no sé a ustedes, pero a mí los dulces de aquí no me «alegran el estómago». La vista sí porque lucen precioso, pero nunca los siento lo bastante dulces.

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