
Siete días por semana
han ido a comer langosta
que se pesca en esa costa
a la sombra de La Habana
—y que a la gente cubana
se le prohíbe el consumo—.
Siete días, a lo sumo,
se dan un buen atracón,
hoy que esa Revolución
es polvo, es metralla, es humo.
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Nota bene: Desde el 30 de noviembre de 2020, he publicado a diario en Belascoaín y Neptuno.
Posdata: 14ymedio publicó las siete décimas de «Cuba para “influencers”» en Diversionismo ideológico, mi columna semanal.




