
Paola llegó al piquete
en una hermosa mañana,
en West New York, que es La Habana
sin represión y sin brete.
Quiero llevarle un juguete
y darle la bienvenida
a la tierra prometida
donde abunda la compota,
donde jugamos pelota,
con jonrones, patria y vida.
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Nota bene: Desde el 30 de noviembre de 2020, he publicado a diario en Belascoaín y Neptuno.




