Óleo de Narciso con pedrusco (II)

Ante el sepulcro siniestro
de su padre putativo
—el gorila verde olivo
(de quién maldigo a su ancestro),
el que nos dijo: «esto es nuestro»,
queriendo decir: «es mío»,
el que aterró al caserío
con el fusil en la mano—
va a postrarse este tirano
con su semblante sombrío.

Acerca de Alexis Romay

Pienso, luego escribo, luego traduzco, luego existo.
Esta entrada fue publicada en Ciclo de décimas, Cuba, El Innombrable, Heredero en Jefe©, Insilio, La muerte de Narciso, Una décima (a)parte y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Óleo de Narciso con pedrusco (II)

  1. Pingback: ¿Cuánta gente hay que matar? (IV) | Belascoaín y Neptuno

Comenta, que es gratis

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s