Entre lenguas (y otros demonios)

Durante el año y medio que llevo publicando esta bitácora, me he dado a la tarea de mantenerla como un espacio testarudamente monolingüe. Claro que he publicado traducciones al castellano y he citado referencias que me llegan de la lengua de Eliot, pero no he escrito un solo post en inglés.

La razón ha sido bífida.

En primer lugar: no quise dar por sentado que todos mis lectores hablan las dos lenguas. En mi vida real —que es ésta del blog, pero vivida en carne y hueso—, he podido comprobar una y otra vez que aunque la mayoría de mis amigos y conocidos hispanoparlantes habla inglés, no sucede lo mismo con los angloparlantes y el español. (Que nadie se alarme; no estoy anunciando el descubrimiento del agua tibia). Vamos, que no quise mezclar a tirios y troyanos.

El otro motivo es de orden práctico (y sentimental). Tengo amigos (y parientes) que crecieron en Cuba, llevan menos de una década en tierras del norte y se la pasan soltando anglicismos, barbarismos y otras entrañables barbaridades producto de la mezcla y contaminación de ambos idiomas. Pongo por ejemplo: “tengo que mantener con el trabajo”. Esa terneza me la soltó una amiga —lectora del blog—, queriendo decir: “tengo que ponerme al día”. Su frase es una traducción literal de “I have to keep up with work”.

En vista de que más del setenta por ciento de mi vida transcurre en inglés, yo —que soy anglófilo empedernido—, en aras de crear un espacio en el cual pudiera conservar (y practicar) mi lengua natal, me empeciné en publicar esta bitácora sólo en español. Además, la idea de escribir en inglés en un blog que lleva por nombre Belascoaín y Neptuno me dejaba un sabor amargo de boca.

Ah, pero resulta que también quiero escribir en mi lengua adoptiva…

Para satisfacer ese capricho, he creado un blog que será testarudamente monolingüe; en inglés. Este blog no es en lugar de, sino además de; no reemplaza a Belascoaín y Neptuno, sino que lo complementa.

Una nota al margen: el blog de marras lo he creado en WordPress y las ventajas de esa plataforma me han dejado lelo. Por tanto, decidí también llevarme a Belascoaín y Neptuno a esos predios. Los próximos tres o cuatro días, este blog andará a media máquina, en lo que me ocupo de la mudanza y me familiarizo con el nuevo formato.

Mientras tanto: a quienes me han visitado en esta esquina virtual, espero que no pierdan el camino. Les dejaré santo y seña de ambos blogs tan pronto le haya cogido la vuelta a WordPress.

A todas y todos: gracias.

Acerca de Alexis Romay

Pienso, luego escribo.
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4 respuestas a Entre lenguas (y otros demonios)

  1. Kerala dijo:

    Te seguiremos la pista y si no, te vamos a dar un escándalo en tu esquina. Abrazos

  2. alexis, te deseo mucha suerte con esta movida. a veces es así, hay que cambiar y refrescar… te seguiré leyendo aquí y allá y en cualquier lugar. después de todo, lo que más me interesa es la calidad de tus escritos y los que publicas en tu espacio.
    un beso enorme

  3. Perfecto! Aquí me atusaré a menudo de visita…

  4. Barbarito dijo:

    Alexis, te deseo muchos éxitos en esta nueva casa.
    Te seguimos…

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