La muerte de Castro referida por varios escritores cubanos, años después — o antes (VI)

Patrón_de_pruebasAtletas en la tercera dimensión habanera

Ayer me senté a escribir un poco tarde, mi cuerpo chorreaba agua, sal, ganas de seguir dándole duro a la vida.

Me bañaron mis ayudantes porque soy medio exhibicionista y porque me gusta mantenerlos en jaque todo el día. El agua del tanque estaba tibia y la familia se daba sillón frente a la pantalla mientras esperaban, esperaban, esperaban, dizque “las Olimpiadas, brother, las Olimpiadas”.

Comí a gusto en la terraza, el mirador me ofrecía una maravillosa obra de Tomás Sánchez en penumbra (nunca lo he confesado en público, pero siempre me fascinaron sus basureros; ésta es mi tierra al natural, completamente apagada, sin maquillajes ni fuegos artificiales).

De momento, llegó la luz, había una rotura simple en toda La Habana profunda.

Sonido: Suspiro colectivo, alivio al término del apagón general.

Corriendo fui a la televisión y encendí “mi aparatico secreto”.

En pantalla, las cámaras mostraban el estadio y los atletas, mis atletas, que competían en Beijing, tu Beijing.

Felipito me recordó aquellas cosas que hicimos para ponerlos en las competencias, parecía que los cubanos desde aquí les dictábamos o soplábamos al oído lo que sentíamos entonces. Pero es que ellos y nosotros estamos aquí y allá. Tremenda “bilocalidad”.

Eran los ochenta y nos enamoramos de competir, de ganar más medallas que los países del primer mundo, de nuestros atletas (los que regresaban) y de sus inolvidables declaraciones.

Se escuchó un murmullo general y cuando iban a comenzar los 110 metros con vallas se fue la luz, otra vez. El barrio se quejó, se desinfló al unísono.

Volví a la terraza, descalzo y en ropa interior, total, en esta senectud y en esta soledad de mi vida habanera, quién me puede adivinar, hay que ser autoreferente delirante para pensar que te espían en esta situación.

Los muchachos de mi escolta marchaban de un lado a otro del perímetro, qué casualidad. No hay que pensar mal, ellos no han sido penetrados ideológicamente.

¿Qué me quieren decir? ¿Qué significa eso de que mi escolta marche arriba y abajo, sin orden ni ton ni son, de aquí hasta la acera de enfrente?

Recordé las veces que Aldana intentó explicarme lo que era: la tercera dimensión, pero me negaba a entenderlo. Qué testarudo he sido. Ya lo entendí todo, me iluminé, canté a gritos: “La técnica es la técnica, porque sin técnica no hay técnica”, inflé los carrillos, me babeé un poco y luego me quedé rendido en el suelo de la terraza. Mirando al cielo rojizo pensé en las personas que se fueron para no tener que hacer infinidad de trucos para ver las transmisiones de los mundiales de fútbol; días y días instalando antenas que luego yo con un chasquido de mis magnos dedos confiscaría. ¿No quedaba nadie de ellos aquí? Quiero llamarlos para decirles que… ah sí, la llamo al Sevillano, no; Dashiell está de viaje, dando vistas de “su interior”.

Decidí dormirme, que picazón, que calor más rico hace en las sombras de este anochecer en el trópico. Los muchachos de la escolta practicaron la marcha hasta que se cansaron y en la madrugada me fui a la cama convencido de que ellos y mis atletas dicen la verdad: mi vida ha llegado a su fin, pero el deporte es inmortal.

***
Guiño al lector: “La muerte de Castro referida por varios escritores cubanos, años después — o antes” está basada en “La muerte de Trotsky referida por varios escritores cubanos, años después ― o antes”, del libro Tres tristes tigres, de Guillermo Cabrera Infante. Los textos citados y/o parafraseados en “La muerte de Castro…” han sido usados sin permiso previo de sus autores. El de hoy, pertenece a:

“Torres, Campanilla”. “Fito Páez en tercera dimensión habanera”. El Nuevo Herald. 16 de agosto de 2008.

Acerca de Alexis Romay

Pienso, luego escribo.
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3 respuestas a La muerte de Castro referida por varios escritores cubanos, años después — o antes (VI)

  1. Anonymous dijo:

    Yo creo que si El Gabo se lee esto, le da “un tareco”.
    Caray, Romay!…

  2. Anonymous dijo:

    Esa campanilla tintineo por aquí hace poco tiempo, parece ser:
    “Mucho ruido y pocas nueces”
    Muy buena tú versión…

    Saludos
    F.C.

  3. Anonymous dijo:

    Chico, cuando Wendy sacara su videito erotico?

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