Hoy, que ha muerto el dictador norcoreano Kim Jong-il —y como tal lo define El País, en un reportaje de José Reinoso, con un titular que no se va por las ramas y reza: “Muere el dictador de Corea del Norte Kim Jong-il”—, quisiera pedirles a los editores del periódico que tengan presente el calificativo cuando les toque redactar la nota sobre la muerte del dictador cubano Fidel Castro.
Posdata: dicen que la alegría en casa del pobre dura poco. Dos minutos más tarde, el diario de marras ha corregido el calificativo en su versión web y donde antes ponía “dictador” ahora pone “líder”. Mal andamos.













