Reporta Karen Caballero.
Para firmar: porotracuba.org.
Reporta Karen Caballero.
Para firmar: porotracuba.org.
Por Armando Añel
Probablemente, de todos los encuentros protagonizados por Antonio Rodiles y Ailer González en Miami, el del pasado sábado en Cuba Ocho haya sido el más vibrante y/o contagioso. Con un panel compuesto por los activistas y escritores Alexis Romay, Darsi Ferret y Luis Felipe Rojas, además de los propios directores de Estado de Sats, “Por Otra Cuba” fue una fiesta en la zona más caliente de la Pequeña Habana.
La demanda ciudadana “Por Otra Cuba” pide la ratificación de los pactos que el régimen castrista firmó en la ONU y que garantizarían a los cubanos derechos tan elementales como los de asociación y expresión, además de acceso a Internet, etcétera (como apuntaron varios de los participantes, estos derechos no sólo incumben a los cubanos residentes en la Isla, sino también, por efecto dominó, a los exiliados o residentes en el exterior). Este motivo fue desarrollado por numerosos artistas plásticos en la exposición de carteles que encabezó el evento, y en la que participaron Alcides, Annelys, Arístide, Garrincha, Gugulandia, Lauzán, Lavastida, Ley Martínez, Lía Villares, Manuel Bu, Olema, Pong, Pulido, Regueral, Santana, Tejuca y Villazán, entre otros.
Un detalle entre tantos: la presencia en el público, que abarrotó el local, de representantes de los más diversos pensamientos y edades, en una amalgama multigeneracional pocas veces vista en la llamada “capital del exilio cubano” El concierto que cerró la velada, a cargo de Escuadrón Patriota, Luis Bofill, David D Omni y Luis Ríos, dimensionó el ambiente festivo y de colaboración reinante.
Coordinada por Karen Caballero e Idabell Rosales, la fiesta de este sábado recreó el carácter plural y abierto que caracteriza a Estado de Sats y “Por Otra Cuba”, propuestas de naturaleza eminentemente inclusiva. En la era de las redes sociales y la revolución informática, eventos de esta clase, visitas como la de Rodiles y Ailer, confirman que es posible capitalizar a favor de la liberación de Cuba las nuevas medidas migratorias. La agenda de SATS no se queda en la exposición mediática, sino que abunda en el empoderamiento ciudadano, promoviendo redes de autogestión coordinadas en torno a un espacio común, confluyentes y creativas. Que se repita.
Para firmar “Por otra Cuba”: porotracuba.org
El pasado lunes, gracias a la gestión de Naday Balbuena, estuve, junto al periodista venezolano Alfredo Ortega, en el programa A Mano Limpia, conducido por Félix Guillermo. Comentamos la reciente visita de Nicolás Maduro a Cuba, en la que firmara convenios “bilaterales” por miles de millones de dólares y, con toda probabilidad, recibiera instrucciones de los hermanos Castro. He aquí el segmento:

Cuando llegue la primavera,
iré a la Florida,
iré a Miami,
si el avión no es de Cubana.
Iré a Miami.
Cantarán los rascacielos.
Iré a Miami.
Cuando la pera quiera ser mamey,
iré a Miami.
Y cuando quiera tener sabor el plátano,
iré a Miami,
con la rubia cabeza de Cristina.
Iré a Miami.
Y con el programa del Gordo y la Flaca,
iré a Miami.
Agua de mar y agua de cocoteros,
iré a Miami.
¡Oh, Cuba! ¡Oh, bullicio de la Calle Ocho!
Iré a Miami.
¡Oh, croquetas de jamón y queso y pan tostado!
Iré a Miami.
¡Algarabía latente en todas partes, cubaneo!
Iré a Miami.
Siempre he dicho que yo iría a Miami
en un avión de una aerolínea americana.
Iré a Miami.
A visitar a mis amigos y parientes,
iré a Miami.
Mi novela en sus bibliotecas,
iré a Miami.
La huella de un balsero en la arena,
iré a Miami,
ciudad de la esperanza y de la espera,
iré a Miami.
¡Oh, frescor de la sombra en tus aceras!
¡Oh, Cuba! ¡Oh, cena ritual en el Versalles!
Iré a Miami.
***
[Quienes no conozcan el “Son de negros en Cuba”, de Federico García Lorca, pasen y lean].
La imagen de un niño suicida aparece en Times Square
Daniel’s Got a Gun es una obra inspirada en el actual debate en los Estados Unidos sobre la tenencia legal de armas de fuego y los crecientes síntomas de violencia en la sociedad norteamericana.
Nueva York
En la noche del viernes 26 de abril el artista cubano-americano Geandy Pavón tomó por sorpresa a los transeúntes y las fuerzas del orden, en el corazón de Times Square, con la proyección de la imagen de un niño con un arma de fuego a punto de suicidarse. El lugar elegido por Pavón fue la pared principal del Best Buy Theater, frente a la famosa tienda de juguetes Toy’S R Us. La policía, a pesar de usar tácticas de intimidación a través de un gran despliegue de agentes del orden en torno al equipo de filmación no pudo evitar que el artista continuara proyectando.
Vanitas es una nueva serie de intervenciones públicas que busca justamente poner a prueba los límites de lo legal, a través de la exposición en lugares públicos, de imágenes altamente controversiales. En esta primera edición de este nuevo proyecto el artista escogió el tema de las armas y la violencia en la sociedad norteamericana
Pavón define su obra en los siguientes términos:
“El uso de esta imagen funcionaría en el contexto de la ciudad de la misma manera que una calavera funciona en un cuadro barroco. Times Square es un sitio que recuerda el concepto barroco del teatro del mundo, un lugar carnavalesco, lleno del artificio y el simulacro de la mercancía. En medio de este sitio aparecería la imagen gigantesca de Daniel, el niño suicida, como para obligarnos a recordar que detrás de la mascarada hay otra realidad: la muerte y el desconcierto. Vanitas es una obra que propone llegar al hueso, a la calavera, a esa esencia en la cual las cosas parecen despojarse de su piel para mostrarse en su verdadero estado. Esa realidad, ese hueso al desnudo, adquiere verdadero sentido en medio del carnaval, de la fiesta de la carne”.
***
[Foto, comunicado de prensa y video cortesía del artista].
Me entero por Enrisco —quien a su vez se ha enterado por Tersites— de que en Cubadebate le están dando trato de demiurgo a Fidel Castro, al referirse a él escribiendo el pronombre personal en mayúscula. Lo repiten en varias ocasiones. He aquí una muestra:
Que son guatacones hasta el infinito no es noticia para nadie, pero sin querer revelan que de gramática y ortografía entienden poco. La palabra El es un artículo. El pronombre personal lleva acento gráfico (vulgo tilde) en la e. Se escribiría así: Él. No poner la tilde en las mayúsculas que deberían llevarla es un error, como lo es endiosar al Vampiro en Jefe.
Por lo visto, la llevada y traída “educación gratis” olvidó enseñarle al adulador dónde poner esa “rayita oblicua que en la ortografía española vigente baja de derecha a izquierda de quien escribe o lee”.