A propósito de un “diálogo” que duró más de nueve horas entre esa metástasis que es Fidel Castro y un cúmulo de posibles pacientes de la Liga Contra la Ceguera, el sitio CubaDebate —notable por escribir “presidente” donde va “dictador” y otras infamias similares— regala una foto curiosa. Curiosa porque muestra al susodicho compartiendo panel con un pelilargo y una negra —no relean, escribí “negra”—, pero curiosa también por la leyenda que complementa la imagen. En la instantánea, sentado entre el “ministro de cultura” y una señora con quien comparto apellido —pero no parentesco—, aparece el nefasto personaje, esta vez sin el uniforme que lo hiciera reconocible durante décadas o el más reciente chandal ADIDAS con la bandera cubana y el nombre del portador. Llama la atención que los editores del sitio más entusiasta de esa tiranía tengan que especificar cuál de los tres panelistas es el que ha sembrado el luto en la isla durante medio siglo. Como si uno no se supiera esa odiosa cara de memoria. O es acaso porque entre tantas sandeces repetidas, tanto rictus, tantas muecas y tanta cámara hiperbárica ya ni sus acólitos sean capaces de reconocerlo.
“Fidel Castro (al centro)”, aclaran los de CubaDebate, y Abelito y Zuleika se ríen de la ocurrencia.




















