Reproduzco un mensaje que recibí a través de Facebook. Lo dejo anónimo a petición del autor, que argumenta que “Yoani y Reynaldo somos todos”. Amén.
Es ofensivo que semejantes métodos se usen con un ser humano, con una mujer, con una intelectual. Creo en mi país y en los cubanos y me niego a pensar que nuestro pueblo esté de acuerdo con semejantes métodos represivos.
Es bueno que propaguemos esto entre todos los que podamos, que se haga noticia. Que no vaya sólo a los cubanos que conocemos, que vaya a todo el planeta. Elaboremos el comentario y enviémoslo a todos nuestros contactos, por Facebook, por e-mail, por blogs, por todas las vías.
Que se comente y que los blogueros, con o sin partido, nuestros amigos, todo el mundo, sepa lo que ha pasado. Ya sabemos que en Cuba no se va a decir ni se va a divulgar, pero una de las cosas a las que las dictaduras temen es a que sus fracasos ideológicos sean publicados. Y este acto represivo contra una mujer es ―no lo dudemos― un fracaso ideológico de escándalo.
Que llegue también a Juanes y a Miguel Bosé, a Olga Tañón y a Orishas, que llegue a amigos, a desconocidos y a curiosos.
No respondamos provocaciones con violencia ni con otras provocaciones. La mejor arma que ahora tenemos los que estamos fuera de Cuba es ésta: Internet, a la que las dictaduras temen. Internet nos une y nos hace fuertes.
¿Qué hace que una pareja como Yoani y su esposo Reynaldo, que no organiza sabotajes ni actos de terror, logre que todo un aparato represivo le odie y le tema? Pues eso: Internet.
Las ideas se combaten con ideas. Conozco a Yoani y Reynaldo. Tengo el honor de ser amigo personal de ambos y esta agresión me ha ofendido como amigo, como cubano y como humano. Yoani y Reynaldo somos todos. Si estuvieran equivocados ya la vida y no la represión los habría callado. Yoani y Reynaldo saben que sin violencia y con verdad el valor crece. Yoani y Reynaldo somos todos. No estamos equivocados.
Es ofensivo que semejantes métodos se usen con un ser humano, con una mujer, con una intelectual. Creo en mi país y en los cubanos y me niego a pensar que nuestro pueblo esté de acuerdo con semejantes métodos represivos.


