¡Vamos a bucear a Varadero!
Qué importa que repriman en la calle,
en el llano, en la sierra, o en el valle…
No es contigo, ¡que tú eres extranjero!
¡No vayas a traer a un jinetero!
O tráelo, total, será un detalle…
¡Y deja que el nativo te acaballe!
¡Ya vas a ver qué es rumba y qué es salero!
Vayamos, que la vida nos regala
sol bueno, mar de espuma, arena fina…
¡Nos reclaman los peces de colores!
No tienes que temer al agua mala
(en Varadero eso no predomina)…
¡Y olvídate de Cuba y sus dolores!


