Del ninguneo y otras malas artes

Al leer la diatriba de Mariela Castro contra Yoani Sánchez me salta a la vista no sólo el despectivo “gallita” que le endilga la heredera a la blogger —y al que ésta responde con la gracia y el aplomo que la caracterizan—, sino el hecho de que a pesar de que la representante de la dinastía Castro alude directamente a la ciudadana que la interpeló en días recientes durante una conferencia sobre sexualidad, en ninguna parte se atreve a nombrarla. Alguno dirá que sí, que la mienta, pero no, pues al referirse a ella declara que «después supe que se llama Yoanis» y luego se explaya en acusaciones e injurias de índole personal que aquí no pienso repetir y que evidencian lo obvio: la sexóloga sabe muy bien de quién está hablando. Sin embargo, a pesar de la sarta de acusaciones que dedica a la ganadora del Premio Ortega y Gasset de Periodismo Digital —este detalle no lo menciona—, Marielas, en su afán de ningunear a su interlocutora, le añade una “s” al nombre y le niega el derecho a un apellido. De tal artimaña, surge “Yoanis”. (Este modus operandi no es nada novedoso. Enrique Ubieta, en marzo de este año —en triquiñuela similar— se refirió al blog Penúltimos días como Penúltimos siglos).

La descalificación permea el texto de Marielas. Antes de llamarla por su nuevo nombre (con “s” añadida), se refiere a Yoani Sánchez como una “muchacha joven”. (El error es craso. Al margen de su juventud, Yoani es una mujer, hecha y derecha). En caso de que el mensaje no hubiera sido lo suficientemente claro —debemos recordar que los seguidores de la revolución cubana no despuntan por su sagacidad—, sube la parada y la tilda de “muchachita” y, por si fuera poco, la culpa de estar “jugando a las mentiritas”. Todo a base de diminutivos, para cubrir a la blogger en un manto de insignificancia.

Alguien tendrá que informarle a Mariela Castro que esos trucos ya están más que gastados. Y, de paso, que la ponga al día: en esta ocasión, el tiro le salió por la culata.
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Ilustración:
Oscar Peñate

Acerca de Alexis Romay

Pienso, luego escribo.
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5 respuestas a Del ninguneo y otras malas artes

  1. Al Godar dijo:

    Buenas observaciones.
    Me acuerdo ahora de la “microfracción” y los “grupúsculos contrarevolucionarios.
    Nada nuevo.
    Saludos,
    Al Godar

  2. Teresa Dovalpage dijo:

    A esto le zumba…En Cuba nos ponían la política desde los libros de primaria para aprender a leer (C de Camilo, F de Fidel) hasta los problemas de matemáticas (si una brigada de trabajadores internacionalistas…etc.)Y ahora se quejan de que Yoani está “fuera de contexto” al traer al política al campo de la sexualidad. Y no podía faltar la alusión, traída por los pelos, al “imperio norteamericano”. Qué asquito. Pero en fin, si se rascan es porque les ha picado…

  3. Anonymous dijo:

    estas metiendo coquito con mortadella. y como te dije en el mensaje no se subir videos a youtube. mañana salgo a boston. el ninguneado.

  4. Yoana dijo:

    Nada nuevo, como dice Al, de parte del Goliat de siempre, pero Yoani aunque le pongan ese, le quiten el apellido y le endilguen los “itas” es mucho David para ningunear, y eso sí que es novedad!

  5. Anonymous dijo:

    Es la vieja práctica de quitarle a las personas sus humanos ropajes para después insultarlas, reprimirlas, matarlas, sin reconocer que se está atentando contra la dignidad humana. Menuda sexóloga esa pichona de esbirros.

    Gracias Bustro!

    Saludos

    CRA

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