Crónica (martiana) de la visita de Mariela Castro Espín a Nueva York

Hay quien dirá —con sobrada razón— que he dedicado demasiado tiempo en estos días a Mariela Castro Espín, pero como la susodicha tuvo la osadía de venir a mi ciudad a injuriar al pueblo cubano (exilio incluido), validada por una institución pública que negó el acceso a personal ideológicamente indeseable, lo menos que puedo hacer es darle a la mentada visitante la bienvenida de rigor.

El vergonzoso suceso de la Biblioteca Pública de Nueva York me inspiró una subversión de par de versos de un archiconocido poema de José Martí. El resto de la parodia cayó por su propio peso. A las almas sensibles, dos apuntes: los versos que no modifiqué aparecen en cursivas; lo otro: les garantizo que me tomé el cuidado de respetar la métrica y la rima consonante, tal cual nos la legó el apóstol. Hay dos leves excepciones…

Sin más que añadir, ¡que hable el octosílabo!

La infanta trémula y sola

La infanta trémula y sola
padece al anochecer:
divaga a más no poder
y ni así da pie con bola.

En New York van a plantar
policías con espuela,
porque si está la Mariela,
no sé, yo no puedo entrar.

Ya llega la viperina,
soberbia y pálida llega,
a engañar a la gallega,
la rusa, la filipina…

Lleva zapatos de cuero
y no bebe Bacardí.
Lo hace todo “porque sí”,
por ser la hija del cuatrero.

Se ve, de paso, tan vieja,
ella que es vil y traidora.
Qué pena que esta señora
nunca aprendió a usar la oreja.

Preludian, bajan la luz,
sale la hija del matón.
¡Ya comenzó la función!
¡Ya debuta el avestruz!

Miente a mansalva a la gente,
pues por creerse la infanta,
cree que todo lo aguanta
ese pueblo penitente.

Se rodea de bribones
y de alguna jinetera,
como si el CENESEX fuera
un club de bajas pasiones.

Va la represión creciendo
para cumplir sus antojos:
si son gays, han de ser rojos,
y aún así los va moliendo.

Con esa cara tan blanca
repite cada mentira.
Hay quien dice que delira,
mas yo digo que de tranca.

Su escolta no parpadea.
La boca abierta provoca:
es una fosa su boca
que a los incautos marea.

Como quien suelta un suspiro
echa mano a los cerrojos.
Es más mala que los piojos,
insaciable cual vampiro.

Nunca tuvo que hacer cola
la heredera del matón.
¡Vuelve arisca a la Misión
la infanta trémula y sola!

Soberbia y pálida llega

Agradezco a mi amiga Esther S. la gentileza de permitirme publicar sus impresiones de la charla de Mariela Castro en la Biblioteca Pública de Nueva York (NYPL). En sus palabras:

No es solo a protestar a lo que se tiene derecho. Es el poder participar en un evento en un sitio público, que incluye una biblioteca.

A mí me llamaron de NYPL para decirme que no había cupo porque nadie había cancelado. Recibí la llamada de “Amy”, del Departamento de Relaciones Públicas de la Biblioteca. Sin embargo, cuando concluyó la charla, un conocido que salía del evento me aseguró que había plazas disponibles para haber acogido a los que nos quedamos afuera.

Por discriminación, y por pertenecer a un grupo étnico, a un grupo de ciudadanos se le impidió la entrada. En NYPL cambiaron la modalidad del evento para darles acceso a quienes ellos quisieran; para excluir el acceso a los indeseables.

Por censura, a otro grupo de ciudadanos, que son periodistas y escritores, se les impidió su labor para sus medios de difusión o sus recintos universitarios. Vi a un profesor universitario a quien también le negaron el acceso. Ciudadanos, escritores, profesores universitarios, y gente de la prensa, así como a un par de masones, se quedaron sin entrar. Señalo esto, porque es toda una gama de personas contribuyentes y profesionales que el martes pasado se convirtieron en los indeseables de la Biblioteca Pública de Nueva York.

Coloquio: Cuba por fuera / Cuba Inside Out 

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Fecha: 8 de junio de 2012
Lugar: New York University
19 University Place, primer piso, Great Room Room 102
Hora: 2:00 PM – 7:00 PM

Patrocinado por el Departamento de Español y Portugués de New York University (NYU) y Cuba Art New York (CANY)

Panel 1
Ciberactivismo y cultura en las relaciones entre la sociedad civil y la diáspora (2:00 pm – 3:00 pm)

Coordinadora: Isbel Alba (Montreal), especialista en patrimonio, blogger y activista. Blogs: Chez Isabella; #OZT: Yo acuso al gobierno cubano: “Los caminos del ciberactivismo y la construcción de espacios públicos: De la Cuba virtual a la real”

Ponentes

Aurora Morera (Montreal), periodista y traductora, administradora de la plataforma Voces Cubanas: “Voces Cubanas: Génesis de la Red Ciudadana”

Verónica Cervera (Miami), blogger y activista. Blogs: Evidencias cubanas http://evidenciascubanas.blogspot.com; #OZT: Yo acuso al gobierno cubano; Cocina al minuto con comida: “Silencios y Evidencias: De las violaciones del sistema migratorio cubano a la alegría de la cocina”

Ted Henken (New York), profesor de Baruch College, blogger. Blog: El Yuma: “El trabajo voluntario ha muerto (¡que viva!): Crowdsourcing y las redes de apoyo para el periodismo ciudadano en Cuba”

Panel 2
Arte cubano en Nueva York (3:10 pm – 4:25 pm)

Lisset Martínez Herryman (Nueva York): “Nueva York y la vanguardia cubana”

Ernesto Menéndez–Conde (Nueva York): “Arte cubano en Nueva York: un museo imaginario”

Armando Mariño: “Recent Paintings from the Year of the Protester

Yuneikys Villalonga: “De ‘Waiting List’ a ‘Killing Time’”

Geandy Pavón (Guttenberg, NJ): “Némesis o el vánitas político”

Panel 3
Distancia y tiempo como materia literaria en la literatura cubana actual (4:35 pm – 5:50 pm)

César Reynel Aguilera (Montreal): “Cuba como hermandad ultramarina”

Alexis Romay (Montclair): “El arte de las fugas”

Emilio García Montiel (Miami): “Garbanzos y República: disoluciones y dispersiones”

Enrique Del Risco (NYU): “Meter a Cuba en el Hudson”

Panel 4
Real y sucio: cine contemporáneo en Cuba. (6:00 pm – 7:00 pm)

“Boleto al paraíso” y “Efecto dominó”: Proyección y debate con el guionista Francisco García González (Kingston)

También se presentarán los libros:
Salidas de emergencia y Los culpables, de Alexis Romay

R.U.Y., de César Reynel Aguilera

Presentación del olvido, de Emilio García Montiel

Leve Historia de Cuba, de Francisco García González y Enrique Del Risco

Elapso tempore, de Hugo Consuegra

Hugo Consuegra, de Lisset Martínez Herryman y Gustavo Valdés

***
(Ilustración: Garrincha).

Esta noche en la radio de Miami

Gracias a la gestión de Lizandra Díaz, esta noche, a las 9:00 PM, estaré de invitado en 1800Online, el programa radial que produce y del cual es anfitriona, junto a Juan Juan Almeida.

Quienes quieran escuchar el programa en vivo, aquí tienen. Quienes se lo pierdan: estará disponible en la página de Facebook de la emisora unos días después. Tan pronto lo reciba, publicaré el enlace a la grabación de esta noche con el bombo y platillo de rigor.

¡Gracias por la sintonía!

Porque si está la Mariela, yo no sé, yo no puedo entrar

Transcribo una breve crónica de la presentación de Mariela Castro Espín en la sede de la Biblioteca Pública de Nueva York. De antemano, agradezco a mi estimada María E. Restoy por haber asistido y dejar constancia de que los dados, como sospechábamos, estaban amañados. Y, claro, agradezco a la infanta Mariela su profundo martianismo al poner en práctica los versos del apóstol que encabezan este post.

Finalmente fui a la Biblioteca Pública en la calle 42 y 5ta Avenida, pues una amiga iba y me decidí a acompañarla. Muy formal, me puse en la fila para entrar a ver a la Mariela Castro en su discurso, pues ya saben que de debate nunca se trata, pero, por supuesto, no estaba en la lista de entrada, aunque creo que estaba en otra lista de cubanos “no respetuosos” que los de seguridad de la Misión [de Cuba ante la ONU] tenían. Muchos de los asistentes habían recibido invitaciones por e-mail de Casa de las Américas. Me llamó mucho la atención que había guardias de seguridad americanos aparte de los gorilas de la Misión. Además, un empleado de la Biblioteca me dijo que ya habían recibido a Mariela más temprano con un almuerzo en su honor.

Si visitan la página de la Biblioteca Pública de Nueva York, lo primero que notarán es lo desesperados que están por donaciones, pues, por la situación económica de todos conocida, esta institución ha tenido una reduccion de fondos de la ciudad, que provienen de nuestros altos impuestos. ¿Cómo entonces se atreven a auspiciar este evento que resultó un gasto extraordinario para su presupuesto y una farsa demagógica de una vocera del régimen que apoya la represión y la dictadura y que no representa a la comunidad gay en Cuba? ¡Estoy indignada!

Revista Blogger Cubano (número 7)

Ya puede leerse en sus dos formatos, electrónico e impreso, el número 7 de la revista Blogger Cubano, con un Dossier dedicado a la cultura alternativa en Cuba. El e-Book de la publicación también puede ser leído en el blog del mismo nombre.

El Dossier de la revista, que reproduce grafitis de El Sexto en portada e interiores, enfatiza la importancia de la cultura alternativa como factor de cambio. “En el caso de regímenes de corte totalitario como el cubano, el concepto Cultura Alternativa identifica particularmente a movimientos culturales marginales y de resistencia contra la opresión oficial y su pretensión de esgrimir la cultura como un instrumento del poder político. También, a artistas y escritores que, aunque no forman parte, oficialmente, de ningún movimiento específico, subvierten el orden de la censura desde su propia propuesta creativa”, agregan los editores en la introducción al Dossier.

Además, la revista contiene trabajos de Darsi Ferrer, Héctor Maseda, Václav Havel, Kiko Arocha, Manuel Gayol y Antonio Rubio.

Mariela en Nueva York con diamantes

La Biblioteca Pública de Nueva York recibirá el próximo martes a Mariela Castro Espín, quien ha venido al norte revuelto y brutal a marear la perdiz, dorar la píldora y continuar su labor de encantadora de serpientes, en aras de recabar apoyo y fondos para la dinastía totalitaria encabezada por su señor padre.

La flexibilidad de la que la administración Obama ha hecho gala en el célebre y desequilibrado “intercambio cultural” entre ambas naciones —que ha posibilitado a la hija del dictador cubano su gira por Estados Unidos— contrasta con el hermetismo de la institución neoyorquina, que se ha decantado por cerrar las puertas al público, a pesar de ser una institución pública, financiada con los impuestos que paga este donante y otros tantos que ya no podrán, desde la audiencia, presentar un contrapunto verídico a las falacias que, desde el podio, repetirá Castro Espín.

La susodicha es sobrina de un orador desaforado y heredera de una estirpe que, por ser dueña de los micrófonos, domina a la perfección el arte del monólogo, pero que, por falta de práctica, carece de los rudimentos básicos que asisten a cualquier polemista dispuesto a debatir en igualdad de condiciones. Por ello, ante su incapacidad para la controversia y para evitar preguntas incómodas del respetable, la biblioteca pública le ha concedido el deseo a la infanta Mariela de hacer su propaganda en paz, sin la intervención de esos exiliados cubanos que llevan más de medio siglo repitiendo que el rey está desnudo.

Siento vergüenza ajena en nombre de la Biblioteca Pública de Nueva York, al ver como la misma permite que un recinto consagrado precisamente al intercambio de ideas se deje amordazar por el largo tentáculo de la censura castrista.

Es pertinente resaltar que sea Mariela Castro Espín, heterosexual hasta donde se tiene noticia, quien esté a cargo de defender los derechos de la comunidad cubana de LGBT (lesbianas, gays, bisexuales, transexuales), sin pertenecer a ninguno de dichos grupos. Este detalle no ha de extrañar a quienes venimos de aquella desgraciada isla, pues en su momento vimos a un ya anciano Fidel Castro —o a su vetusto hermano menor— presidir los congresos de la Federación de Mujeres Cubanas, la Unión de Jóvenes Comunistas y la benjamina Organización de Pioneros José Martí.

Si alguien pregunta qué es una broma de mal gusto, he aquí la respuesta: que la sobrina del artífice de las Unidades Militares de Ayuda a la Producción —aquellos campos de concentración en los que eran confinados y forzados a trabajar los homosexuales (junto a rockeros, religiosos y otros grupos con “problemas ideológicos”)— sea quien esté a cargo de defender los derechos de la comunidad LGBT cubana. Pero para broma pesada concerniente al castrismo hay una exquisita: hace unos años, un par locutores radiales radicados en Miami, haciéndose pasar por Hugo Chávez y sus asistentes, llamaron al entonces dictador cubano. Después de tres minutos y medio de hablar cantinfladas, los bromistas revelaron su identidad. En Youtube aún se puede escuchar la respuesta del Homófobo en Jefe una vez que los locutores le confesaran que había caído en la broma: “¿Caí de qué, mariconzón?”.

Con ese notable antecedente, solo me queda enviar una invitación pública: contra la farsa de Mariela Castro Espín, ¡LGBT de todos los países del mundo, uníos!